Preguntas al infinito

* Cuando yo era chica, un remise (se pronunciaba así, remiSE, no remís, que suena a estornudo de gato) era un taxi de lujo, y eso que ya los taxis eran caros. Hoy no. Más de un indemnizado por la globalización de este baldío se compró un auto, y asiste a su erosión desde atrás del volante de otro remís. Está llena la calle de desempleados en remís. ¡Y sin embargo no se consigue ninguno! Te parás en una esquina, y los que pasan ya vienen llenos de más atrás. Ahora, ¿Donde carancho queda más atrás? Porque empiezo a retroceder cuadras, y si por ese famoso más atrás fuera, terminaría haciendo señas en Yacuiba, y nada. Nunca se sabe donde empieza más atrás.

Y otra: ¿cómo funciona la teoría de la relatividad del taxista? ¿Debe parar al que le hizo señas antes, o al que está parado más atrás? Después van a pedir la paz mundial, y mirá cómo contribuyen.

* Una amiga me decía ayer noche, "Que los tipos se cuiden conmigo, ¡yo no soy un cacho de carne!". Ahá. Mi amiga está para hacer brochettes, de la cinturita que tiene por no ir más abajo. Tiene edad como para ser un polirubro de hormonas, y claro, el babosaje se le tira encima como el coyote de los dibujitos. La pregunta en cuestión es ¿cuándo dejás de detestar que te traten como un cacho de carne, y empezás a pedir a gritos que aunque sea te hinquen un postizo? Yo tengo otra amiga (ejem) más de mi edad y mi cadera perdida, a la que no hace mucho la trataron como un cacho de carne, y quedó como un vacío a punto, jugoso y rezumando vida por todos los cuadriles. En algún momento cambia la cosa, y la vida te empieza a cobrar peaje. El tema es que no me acuerdo cuándo. Dejo planteada la inquietud mientras relajo a mi amiga con la mirada número seis.

* ¿Dónde están las cosas que busco y no encuentro? Hace días y días que estoy dando vuelta la casa en pos de un coso que necesito con cierta premura, y aparecen hasta los dientes de leche de la abuela, pero eso no. ¿Habrá una energía centrípeta, tipo lavarropas, que va juntando las cosas que se pierden en un mismo rincón, bolsillo o caja? Y sí es así ¿dónde karma está esa caja? ¿Está adentro de esa caja mi tonicidad? ¿Los aros que llevé al baile de egresada? ¿Los llaveros y documentos que perdí? ¿La esperanza? ¿La utopía? ¿La lista del mercado de hoy? Son muchos interrogantes y poco tiempo, pero bueno, tampoco se puede tener todo.

Romualda, Martes 08 de Junio 53 comentarios Más Miradas