Regresivamente correcto

Estoy leyendo cosas que escribe un amigo de esos bien inteligentes, y sumado a cosas que veo en los programas con panelistas, me dio qué pensar. ¿Yo soy progre? ¿Qué es ser progre?

Cuando era joven fui más bien tirando a zurda. Ahora, como hace mucho que no agito mis ideas políticas, no sé para dónde escoraron, o en qué lateral están. Me siguen sublevando las mismas cosas, claro, pero cuando yo repartía volantes y pintaba paredes, la palabra progre no se había inventado por acá. O se había inventado por allá, y no había desembarcado por acá, que es más ajustado a nuestra forma de entender el mundo.

A ver si soy clara: la primera vez que escuché la palabra progre, inmediatamente pensé "Uy, que ganas de irme a vivir a Madrid". Ahora resulta que del Chacho Álvarez para acá. son todos progres. Ya no tiene mérito ni encanto.

Y lo otro es lo "políticamente correcto". Ahí cagué fuego. Cuando íbamos a una marcha pidiendo que los milicos volvieran a la cripta, eso no era políticamente correcto. Entonces venía la cana y te cagaba a palos, y eso era menos políticamente correcto todavía. No voy a atosigarlos con ejemplos, porque ustedes son vivos y me entienden. Pero yo, con estas nuevas expresiones, vivo en bolas.

Por ejemplo: el ajo es rico. ¿Pero es políticamente correcto? El tufo que te deja indica que no. Y que no te importe hablar a diez centímetros de alguien, después de bajarte media bañacauda, es más de derecha que Alsogaray. Pero según los médicos de cincuenta pesos la consulta, hace bien a la salud, o sea que sí que lo es. ¿Me van siguiendo?

Entonces, si lo progre no dice mucho, y lo políticamente correcto esconde más, yo digo que ya es hora de llamar las cosas por un nombre que quede más cerca, a ver si así nos entendemos un poquito mejor.

Cuando yo agarro el martillo de las milanesas, y me desquito a golpes y ruidaje por todo lo que esta manga de insensibles me hace sufrir, tengo razón, pero jodo a la gente. Entonces, más que progre soy regre. ¿Y soy políticamente correcta? No. Porque el dichoso martillito no deja lugar a eufemismos. Pero tengo razón, y la hago valer. Entonces me convierto en regresivamente correcta .

¡Es todo un descubrimiento!

Si un desaprensivo te fuma en la jeta, vos vas y le arrancás el cigarro, se lo pisás ahí mismo y le cantás cuatro frescas, sos regresivamente correcta.

Estás haciendo cola, no avanza y tienen un solo cajero. Armás bochinche hasta que te dan bola y habilitan dos filas más: sos regresivamente correcta.

Andás necesitando... y en tu casa no se te acercan ni con guantes. Salís a la calle, te lo procurás solita y volvés hecha una seda. Sos regresivamente correcta .

¿No es divino? Es sólo cuestión de darle vueltas a las cosas y no dejar que las palabras críen musgo. Encima después es un lío limpiar.

Romualda, Jueves 10 de Junio 30 comentarios Más Miradas