Bajo el cielo de los signos

Estoy en esos días en que todo signfica otra cosa. Sueño con cucarachas y fija que encuentro cucarachas en la pileta de cocina. Se me aparece de golpe en la cabeza el número 3, y viene el nene a cenar con tres amigos.

¡Cosa de locos!

Así no se puede vivir. Siento picazón en la planta de los pies, el planeta se vuelve un lugar lleno de mensajes que me acechan insidiosos.

Leo en el diario "Subiría el precio de la luz" ¿Qué me querrán decir los astros?

En estos días al horóscopo ni lo miro, ni me animo siquiera a salir de casa.

Si me acuerdo de alguien, empiezo a temer que se haya muerto. Si suena el teléfono me trepo a una silla. Si se me cae algo de las manos, me devano la sesera buscando nombres que empiecen con la inicial del coso. Si se me rompe, soy capaz de infartarme.

Ya estoy grande, por eso es peor. Cuando sos chica y te pasan esas cosas, te reís, te divertís con tus amigas. Cuando ya empezás a leer obituarios de gente que conociste en persona, nada se toma a la chacota.

Cuando estás sola, menos.

Hoy tengo uno de esos días en que sospecho hasta de mi nombre. Uno de esos días crueles en que el mundo se empeña en demostrarse que siempre te tiene preparado algo más.

Romualda, Martes 17 de Agosto 60 comentarios Más Miradas