Subtropical con estación seca
- Mercurio es pequeño y el más caliente de todos - recorremos el perímetro de la fuente así nos da un poco de vapor de agua - y es el que más cerca gira alrededor del sol.
A la sobri le enseñaron en la escuela el sistema solar, así que se imaginarán el tópico excluyente.
- La Tierra es el tercer planeta del sistema solar y posee un único satélite natural llamado luna - me estoy volviendo una vieja de miércoles, me dan ganas de pararla en una tarima para que le recite a las visitas toda la enciclopedia. - En su superficie se encontró oxigeno y agua, lo que favorece la presencia de vida.
Hace un calor en esta zona del tercer planeta en esta tarde noche, que dan ganas de orar por una glaciación.
- ¿Te contaron en la escuela que llegaron naves espaciales a la luna?
-¿¡De qué planeta!?
- De acá, de la Tierra. Ya viajaron muchos cohetes a la luna.
-¿Y a Marte?
- No, a Marte no.
- Marte tiene su superficie roja y es llamado el planeta rojo por la presencia de volcanes - Nos sentamos en un banco a descansar los pies, cosa que si llega un algo de viento nos agarre en el lugar justo. - Y no hay vida en Marte.
- A Marte se mandó una maquinita. Se llamaba "Sonda Viking". Iba a traer datos para acá para aprender más cosas sobre el planeta.
- ¿Y a Venus también se mandó la maquinita?
- No sé, creo que sí.
- Venus es azul y se ve desde la Tierra en forma de estrella - No, hoy en el cronograma de viento este banco no figura. - Y por eso se llama lucero del alba.
Yo creía que era alma, pero es alba.
- Esta noche si llueve, baja la temperatura y se despeja el cielo te muestro a Venus - Ja. Cómo se nota que se acercan las fiestas, que todo se reduce a expresiones de deseo. - Vení, vamos a tomar algo.
- Haceme alguna pregunta, tita Romu.
¿De dónde venimos, adónde vamos? ¿Está diseñada la piel humana para el dolor, para el calor o sólo para el engorde? ¿Peras o manzanas?
- ¿Cuánto cuesta un helado de conito?
- Nooo, ¡una pregunta sobre los planetas!
Empieza a correr un olorcito a ozono de lo más esperanzador. Espero no sea una falsa alarma.
- ¿Cuánto cuesta un helado de conito en Júpiter?
Me mira, abre grande los ojos y se le dibuja una sonrisa. Me parece verle mover rapidito los engranajes. Acaba de descubrir el mecanismo del humor.
Ma sí, la llevo a la heladería. Si después cena o no cena, es problema del padre.
- Mirá, vení - le agarro la mano y se la llevo a mi cara - Tocá la frente de la tía.
-¡Está toda transpirada!
Tengo pegoteada hasta el alma en los pulmones. Debería reencarnar en lagartija, si me vuelve a tocar este lugar.
- Y sí. En su superficie se encontró agua, lo que favorece la presencia de vida.
Ahora sí se ríe hasta con los hombros.
-¡Te van a mandar una maquinita!
Ah, no. Yo le compro un kilo de helado del que quiera.
