Propuesta para duplicar el guardarropas
- Vos que te quejás de que no le doy pelota a tu barrio de internet - se coloca Clarita sus pestañas postizas - quiero que sepas que anduve leyendo por ahí, y me enteré que somos de esas que solas bien se lamen.
- Clari, sabés que soy una persona visual - pongo a calentar agua para el té. - Ahorrame fotos que después no me dejen dormir.
- ¿O sea que es verdad? - se riza Clarita los rizos de sus pestañas postizas - ¿Pensás en mí y no te podés dormir?
- Sí, Clari. Sueño con vos y me meo toda - tiro unas cascaritas de limón al agua antes que rompa el hervor. - Y entonces se me paspan las partes y no puedo pegar un ojo del ardor.
- ¡Ardor! Parece el título de un libro que estoy leyendo:"Mujeres que arden demasiado" - se pinta Clarita los rizos de sus pestañas. - Vos debés de ser de esas, gorda. Puro ardor, furia carnal desatada ¿no?
- Gorda será tu abuela - tiro un pellizquito de canela al agua y la dejo reposar. - Furia un estereotipo que me hacen, carnal no porque vengo de dieta de verduras, y desatada sí, porque me saco el corpiño para dormir.
- ¡El salto ornamental en pareja que debe ser cuando se cae ese corpiño! - Se mira Clarita en el espejo los rizos rizados de sus pestañas postizas. - ¡No me hagás calentar que estoy en zona y mi marido está de viaje!
- No te preocupés, Clari, quedate a dormir y yo te doy una mano - Mezclo en el fondo de cada taza una cucharadita de azúcar y unas gotas de miel. - Total esta noche Bruno tampoco viene.
- Pero yo voy arriba - Se acomoda Clarita los rizos de su peinado despeinado de peluquería cheta. - A la dieta de verduras esa le tenemos que dar mínimo otra semana.
- No, nena. Si la cama es mía arriba voy yo - pongo un par de hojas de té en cada taza, sobre el colchón dulce. - Que me gusta tener el control, y de paso te despeino.
- Mmm. Dejame que lo piense - Se repasa la pintura de labios Clarita mientras gesticula frente al espejo - Igual arriba o abajo, vas a gritar como una perra.
- Vos no vas a poder dormir - dejo caer el agua, morosa, hasta casi el borde de las tazas - Te van a quedar los ojos como a los Simpson.
- No, gorda, entonces no - Se acomoda Clarita las tetas y hace poses frente al espejo. - Mañana me tengo que levantar para llevar los chicos al colegio.
- Y bueno, vos te lo perdés - le doy un sorbito al té.
- ¡Ja! ¡La que se lo pierde sos vos! - sorbe Clarita su té - ¿No hay torta?
- No, Clari. Otra vez será.
