Plan con dulce
- ¡Gorda, ésto es lo más grande que leí después de Osho! - remoja Clarita una lámina de hojaldre de soja en un té de ginseng. - Mirá ¡ni vos te das cuenta de lo que acabás de descubrir!
- Clari ¿vos metés la mano en la jaula del león para darle galletitas? - raspo el fondo del mate con una cucharita de postre.
- Más bien que no ¿no? - muerde el hojaldre Clarita haciendo una cosa rara con la cara para evitar que gotee.
- Entonces ¿Por qué insistís en llamarme gorda?
- ¡Porque sos más grande que Papá Noel! - Se saca Clarita una miguita de la comisura con la punta de la uña - ¡Esto es un regalo para cualquiera! ¡Mirá si yo hubiera tenido esta idea cuando estaba soltera! ¡Hoy estábamos tiradas como lagartas en la Costa Azul!
- Eh, che, no es para tanto aspaviento - cuento las cucharadas de yerba. - Es para sacarme unos cuantos gustos, nomás.
- Vos porque sos la misma desorganizada de siempre - sorbe Clarita el té de ginseng. - ¡Esto es un plan de vida!
- Sí, Clari, yo hice uno de esos en la secundaria - doy vuelta el mate y lo sacudo para sacarle a la yerba el polvo. - Y mirame acá, en la Costa Azul.
- Pero no, Gorda - remueve Clarita su té con frenesí. - Esas son listas de deseos, no pasos en un plan de acción ¿entendés? No es lo mismo anotar " 1 - Ser Miss Universo" que "1 - Conseguir una beca de intercambio para Estados Unidos; seguir un plan de gimnasia y nutrición; levantarme un manager"
- Sí, y ser becaria en Washington y llevar un habano en el bolsillo - coloco la bombilla con cuidado de no taparla. - Además, cuando ese tren partió yo estaba en la terminal de ómnibus. Se trata de otra cosa, Clari.
- Vos usala como quieras, que yo me hago mi propia lista - termina Clarita su té de ginseng y saca de su cartera una agenda y una lapicera de Hello Kitty. - "1 - Llevar a la Gorda a cenar mariscos en el restaurante que acaban de inaugurar" ¿Ves cómo tu idea rinde?
Encaro el primer mate y me quemo la lengua. Está claro que me falta cancha. Y marketing.
